¿Dónde guardar los vinos?

Como ustedes ya saben en el tema de los vinos no existe timidez nimodestia, todo en cuanto al vino tiene reglas y su ritual, a la hora de guardar los vinos también existen estos detalles, así que aprenda como guardar los vinos correctamente con estos consejos.

Algo que hay que tener claro: nunca en la cocina. (A pesar de que los arquitectos nos inducen al error diseñando mini bodeguitas en lugares tan perjudiciales como al costado de las alacenas o arriba de las heladeras).

Son espacios donde se acumula mucho calor y ya que tenemos presente que el vino esta “vivo” lo debemos alejar de todo tipo de lugar donde se eleve la temperatura.

No se ría. Uno de los lugares que se acerca a tratar de mantener el vino en condiciones es debajo de la cama (siempre que no tengamos losa radiante) aunque tenga que soportar de sus amigos las bromas del caso.

Esto se evita con una conservadora de vinos pero, como todo, es una cuestión de presupuestos.

¿Qué necesitas para construir un viñedo?

Construir un viñedo es un sueño para muchos de los que aman el vino, pero dista de ser una tarea sencilla, aunque una vez realizada provocará enormes satisfacciones.

Lo primero que hay que hacer es no tener miedo de pedir la ayuda de un experto. Luego analizar si el suelo que poseemos es bueno para la plantación de vides. Por más empeño que le pongamos, si decidimos construir un viñedo en una zona que se inunda continuamente por ejemplo, las uvas no serán de calidad.

Si encontramos un suelo rocoso o calizo, con cierta inclinación y poco fértil construir un viñedo allí es una buena idea. Debemos elegir los materiales adecuados, no olviden que el mismo clima que será unas veces generoso y otras devastador con la uva, también lo será con los materiales que usemos. La madera (o metal) para los sistemas de de conducción deberá ser resistente para no tenerla que cambiar pocos años después de construir un viñedo.

Hay que considerar las lluvias del lugar para construir un viñedo, tal vez sea necesario generar un sistema de riego. Este puede utilizar agua proveniente de la naturaleza (por ejemplo un deshielo) o del hombre (agua corriente). También hay que estudiar el comportamiento del sol, en un cerro siempre hay una ladera que recibe más luz que la otra, esa es la ideal para construir un viñedo.

Más allá de la uva que decidamos plantar (hay que tratar de adaptar la elección de la cepa al terreno), a la hora de construir un viñedo debemos pensar qué tipo de conducción usaremos. Si estamos en una zona cálida, lo mejor será el parral para proteger el racimo de una excesiva insolación. También podemos elegir la espaldera (la planta se divide en dos siguiendo dos alambres) o la lira (tiene forma de Y, las ramas suben en vez de desplazarse horizontalmente).

Construir un viñedo termina una vez plantadas las uvas, pero la aventura recién comienza. La naturaleza y la mano de quienes la trabajen determinarán la calidad del vino.

Los vinos por regiones; Bordeaux

Las regiones francesas que producen los vinos más finos son Bordeaux, Burgundy, Champagne, Côtes du Rhône, el Valle de Loire y Alsace. La codificación de estos vinos fue establecida por las comisiones de la industria vitivinicola francesa, y garantizadas por los estatutos franceses y leyes de Appellations d’Origine. De esta forma los vinos recibían el nombre a partir de su región, distrito, viñedo y recibían el sello de Appellation contrôlée.

Bordeaux

Produce los vinos nombrados como Claret aunque actualmente no se le conoce más con ese nombre. Este es un vino pálido al que se llegaba mezclando uvas rosadas y blancas.

Las distritos que rodeaban Bordeaux fueron llamados Chateaux embotellando los vinos bajo ese nombre sin implicar un sabor pero si variedad. Sus categorías fueron divididas en 5, de las cuales por calidad se reconocen solamente 3, que son las Médoc, Graves, Sauternes – Barsac y St. Emilion.

Médoc, son vinos tintos de cuerpo suave y sabor fuerte.

Graves, que tiene reputación de ser blancos ricos en sabor y no muy dulces.

Sauternes – Barsac, proucía vinos dulces, frutados y de fuerte sabor, resultando ser considerados como los más finos.

St. Emilion llamados vinos masculinos, son de gran cuerpo y de color más oscuro que los Médoc.

Aprende a catar vinos

Aprender a catar vinos es una aventura sencilla que profundizará su aprecio por los vinos y las bodegas. Mira, olfato, gusto a partir de sus sentidos básicos y la ampliación a partir de ahí aprenderá a degustar los vinos como los profesionales en poco tiempo! Tenga en cuenta que se puede oler miles de olores únicos, pero su sentido del gusto se limita a salado, dulce, ácido y amargo. Es la combinación del olfato y el gusto que le permite discernir el sabor.

He aquí cómo:

Echa un vistazo al color en la claridad.

Verter un vaso de vino en una copa de vino apto. Luego tome una buena mirada en el vino. Incline el vaso lejos de ti y ver el color del vino a partir de los bordes de la llanta hasta el centro de la copa (es bueno tener un fondo blanco – ya sea en papel, servilleta o un mantel blanco).

¿De qué color es? Mirar más allá de rojo, blanco o rubor. Si se trata de un vino tinto es el color marrón, púrpura, rubí, granate, rojo, ladrillo o marrón, incluso? Si se trata de un vino blanco es claro, amarillo pálido, similar a una pajilla, de color verde claro, dorado, ámbar o marrón de aspecto?

Sigue buscando. Pasar a la opacidad del vino. Es el vino aguado o oscuro, translúcido u opaco, sin brillo o brillante, turbio o claro? ¿Puede usted ver los sedimentos? Incline el vaso un poco, darle un poco de turbulencia – mirar de nuevo, ¿hay sedimentos, trozos de corcho o de cualquier otra flotadores? Un vino de color rojo mayores a menudo tienen más matices de color naranja en los bordes de color de vinos tintos jóvenes. Mayores los vinos blancos son más oscuras, que los más jóvenes los vinos blancos cuando se compara el mismo varietal de diferentes edades.

Olor:

Nuestro sentido del olfato es fundamental para analizar adecuadamente una copa de vino. Para obtener una buena impresión de su vino de aroma , su forma de remolino de vidrio para un sólido 10-12 segundos (esto ayuda a vaporizar algo de alcohol del vino y la liberación de varios de sus aromas naturales) y luego tomar una bocanada rápida de obtener una primera impresión.

Todavía huelen. Ahora meter la nariz hacia abajo en el cristal y el tomar una inhalación profunda por la nariz. ¿Cuáles son sus impresiones de segunda? ¿Es usted el olor del roble, frutas, flores, vainilla o cítricos? Aroma de un vino es un excelente indicador de su calidad y características únicas. Remolino el vino y dejar que la mezcla de aromas y se mezclan, y oler de nuevo.

    Sabor:

Por último, tome el gusto. Comienza con un pequeño sorbo y se deja rodar alrededor de su boca. Hay tres etapas del gusto: la fase de ataque, la fase de la evolución y el acabado.

La fase de ataque, es la impresión inicial de que el vino hace que en el paladar. El ataque se compone de cuatro piezas del rompecabezas del vino: el contenido de alcohol, los niveles de taninos, acidez y azúcar residual. Estas cuatro piezas del rompecabezas pantalla inicial de sensaciones en el paladar. Lo ideal sería que estos componentes será bien balanceada de una sola pieza no será más prominente que los otros. Estas cuatro piezas no presentan un sabor específico por sí mismo, se funden juntas para ofrecer impresiones en intensidad y complejidad, suave o firme, ligero o pesado, crujiente o cremosa, dulce o seco, pero no necesariamente verdaderos sabores, como frutas o especias.

La fase de la evolución es el siguiente, también llamado el paladar medio, o fase de gama media, este es el sabor real del vino en el paladar. En esta fase, que busca discernir el perfil de sabor del vino. Si se trata de un vino tinto puede empezar a notar la fruta – bayas, ciruelas, ciruelas pasas o higos, tal vez una pizca de sal – pimienta, clavo, canela, o tal vez un sabor a madera como el roble, el cedro, o ahumado detectable. Si usted está en la fase de evolución de un vino blanco que puede tener un sabor de manzana, pera, frutas tropicales y cítricos, o el sabor puede ser más flores en la naturaleza o consistir en la miel, la mantequilla, las hierbas o un poco de terrenal.

El final es debidamente etiquetados como la fase final. Final del vino es el tiempo que dura la impresión de sabor después de ser ingerido. Aquí es donde culmina el vino, donde el sabor entra en juego. Duró varios segundos? Era de cuerpo ligero (como el peso del agua), de cuerpo medio (similar en peso a la leche) o de cuerpo entero (como la consistencia de crema)? ¿Se puede probar el resto del vino en la parte posterior de la boca y la garganta? ¿Quieres otro trago o el vino demasiado amargo al final? ¿Cuál fue su impresión de sabor última – frutas, mantequilla, roble? ¿Tiene el sabor persiste o es de corta duración?

Una vez que haya tomado el tiempo para degustar el vino, puede grabar algunas de sus impresiones. ¿Te ha gustado el vino en general? Era dulce, agrio o amargo? ¿Cómo fue el vino de acidez? ¿Estuvo bien equilibrada? A qué sabe mejor con queso, pan o de una comida pesada? ¿Vas a comprar de nuevo? Si es así, anote el nombre del vino, productor y cosecha año para referencia futura.

Defectos que puede presentar el vino

El vino ácido o agrio es descartado como vino, o considerado como vino malo.

La acidez de un vino puede estar causada por dos factores:

Inmadurez de la uva al momento de producir el vino. Esta se detecta a través de un sabor a tártaro (ácido). Este defecto puede ser remediado dejando añejar la botella.

La acidez causada por una mala vinificación no puede ser remediada, y se detecta por un gusto a vinagre. (que en definitiva es la utilización que se le da a ese tipo de vinos defectuosos).

Un vino pasado es reconocido por un cambio en su color y por tornarse acuoso.

Los vinos rosados tienen un periodo en el que generan un olor nausabundo, llamado periodo de mareo de la botella, el que desaparece pasado cierto tiempo (semana o meses).

El último defecto que puede presentar el vino, se origina en malos corchos, donde estos degeneran el sabor de la bebida.

Mejores vinos

Una revisión de cuáles son los mejores vinos debe realizarse con sumo cuidado. Por un lado, cada paladar tiene su preferencia, no es lo mismo un paladar formado en la cultura del vino que otro paladar sin una formación vitivinícola.

Por otro lado, existen organizaciones que se dedican a realizar una extensa y cuidadosa selección de vinos finos de distintas regiones del mundo, bodegas y uvas, que permiten poner en una lista ordenada en forma de Ranking aquellos vinos que han sido seleccionados, ya sea porque se destacan por las uvas, como los vinos rojos como Merlot, Cabernet Suavignon, Chianti, Pinot Noir, Zhiraz o Shiraz, Brunello, Claret, Malbec, etc.

Regiones de Vinos FinosLa región o el país de orígen del vino también es importante en tal selección. La región o el país pueden incidir de acuerdo a la calidad de la cosecha de vino. Como por ejemplo ciertas partes de California en las cuales se pueden encontrar excelentes cosechas de Shiraz.

Entre los vinos suaves, ideales para compartir unas ricas pastas, podría escogerse un Chianti que muestre una etiqueta en el cuello de la botella con el dibujo de un gallo, que implica calidad.

Los vinos de cosechas en países del Sur de Latinoamérica también se destacan por su calidad, entre los cuales pueden catalogarse de muy buenos vinos los vinos mendocinos en Argentina, los vinos chilenos, los vinos uruguayos, entre otros.

Los vinos de EEUU también son reconocidos así como los vinos franceses destacados mundialmente por su calidad y a quienes se les ha otorgado un inmenso reconocimiento en las últimas décadas por sus vinos de calidad superior. Por dar un ejemplo, en Francia existe el Chateau Petrus que por sus selectas versiones ha sido catalogado como el más fino del mundo en muchas ocasiones. Una simple botella puede costar más de 10000 dólares.

La variedad de vinos tintos por ejemplo es inmensa, quizás sea dificil catalogar uno sólo como el mejor vino de todos y es aquí donde entra en juego los gustos particulares de cada catador. Los vinos añejados dependen de las variedades de uva que se usen para su elaboración (varietales).

Por lo tanto, la respuesta a cuáles son los mejores vinos dependerá del gusto particular de cada uno o la revisión de características tanto de cosecha como del cuidado en su elaboración y demás.

Historia general del Vino

La historia del vino se remonta al viejo testamento (Genesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento. Los romanos deomstraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho.

El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fué abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión.

Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (Africa del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado pasó a ser preocupación de los eclesiásticos.

La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia.

La mayoría de los vinos locales eran de baja calidad, especialmente de áreas actualmente consideradas como de alta latitud. El Vin de Suresnes de las afueras de París se transformó en algo fino. En Inglaterra existen registros de Vinos Espumantes de la variedad Welsh que datan del siglo 19 en producido en las afueras de Cardiff

Si bien las plantaciones más importantes son atribuidas a Carlomagno, no fue hasta el siglo 12 que las grandes plantaciones encontraron lugar y grandes mercados. Debido a las dificultades para transportar mercaderías de la época, la mayoría de los viñedos que subsistieron fueron aquellos que estaban a orillas de ríos importantes. Tal es el caso de los viñedos a orillas del Rhin en Alemania, Garonne y Loire. Otros eran producidos en la zona controlada por Venecia de Grecia donde se producían variedades de Madeira, hacia 1420.

Vinos fortificados o fuertes

Los vinos fortificados surgieron  de la necesidad de preservar los vinos europeos en viajes comerciales a lo largo de los siglos XVI y XVII.

Para estabilizar el vino que trasladaban, y para que soportara los largos viajes marítimos, añadían brandy al vino antes o durante el proceso de fermentación, de esta forma conseguían que los vinos resistieran las temperaturas extremas y fluctuantes, así como el constante movimiento.

En la actualidad se utiliza casi el mismo proceso para elaborar los vinos fortificados, vinos que al terminar el proceso de elaboración suelen contener entre el 17 y el 21 por ciento de alcohol, son más estables que los vinos comunes y no se deterioran tan fácilmente una vez abiertos.

Con respecto al tipo de vino que se obtiene, si el Brandy se añade después del proceso de fermentación, el resultado es un vino seco, y si se añade antes de la fermentación el resultado es un vino dulce con un alto contenido de azúcar.

Hay cuatro tipos de vinos fortificados: Porto u Oporto, Jerez (llamado así por Jerez, su lugar de origen español), Madiera (llamado así por la isla de Portugal en la que se elabora) y Marsala (el mejor de los vinos fortificado conocido en Italia). Los dos últimos son de uso frecuente en la cocina.

Contenido del alcohol en el vino

Existe un debate  en torno a un pequeño numerito que aparece en la esquina de todas las etiquetas de vino, que habla sobre el alcohol contenido en este.

Hay gente que dice que es un número irrelevante, mientras el vino sea bueno y tenga balance; otros ni siquiera se fijan en ello; y hay quienes consideran que un alto contenido de alcohol le puede quitar la elegancia y sutilezas al vino.

El efecto del contenido de alcohol en el vino no se limita a qué tan rápido puede llegar a emborrachar, sino que influye de manera importante en sus aromas, sabores y texturas; es por esta razón que ha causado tanta polémica en la tendencia del alcohol en los vinos, para muchos un alto grado de alcohol en los vinos hace que este pierda su esencia de vino autentico ya que su aroma y sabor característico es lo que le da el toque especial al vino, para otros un vino sin alcohol simplemente no es vino. Durante años hemos vivido con esta polémica que cada vez se hace más fuerte y por lo visto no piensa ceder a fin de cuentas para los gustos los sabores, disfrutemos del vino tal y como nos gusta ya que el mercado es para todos.

La fermentación de los vinos

La fermentación del vino es uno de los procesos más importante en la elaboración de vinos ya que de acuerdo a la forma e fermentarlo será el resultado del sabor junto con algunos procesos más.

La química de la fermentación es la derivación del dióxido de carbono del aire que penetra las hojas del viñedo y luego es convertido en almidones y sus derivados. Durante la obsorción en la uva, estos cuerpos son convertidos en glucosas y fructosas (azucares). Durante el proceso de fermentación, los azucares se transforman en alcohol etílico y dioxido de carbono de acuerdo a la fórmula C6H12O6 -> 2C2H5OH + 2CO2.

En adición a las infecciones inducidas por acetobacterias y levaduras, a las cuales se les elimina la acción evitando la presencia de aire en toneles y/o depósitos, y que pueden atacar el vino transformándolo en vinagre o producir enfermedades a los consumidores, es necesario que se acentúan los cuidados que eviten este riesgo a través de limpieza en los procesos, pasteurizados de la producción y microfiltraciones, para no requerir soluciones cuando el problema se ha establecido en la bebida.